Oración al Comienzo del Estudio-Vida de Génesis

Esta es la oración que da comienzo al Estudio-vida de Génesis:
«¡Alabado sea el Señor por la Biblia! ¡Alabado sea el Señor por la vida, la vida divina, la vida eterna, que contiene este libro! ¡Y alabado sea el Señor por habernos brindado la oportunidad de tener un estudio-vida de Su Palabra divina con una congregación tan grande! Si Dios quiere, a partir de hoy, 6 de abril del 1974, continuaremos este estudio-vida que nos llevará por toda la Biblia, libro tras libro, cada fin de semana. Que el Señor nos conceda Su bendita presencia y Su rica unción en todo nuestro estudio»
He regresado desde el mensaje 3 para emplear algún tiempo en esta oración inicial. Quizás suene raro a muchos el hecho de que he orado esta oración, pero lo he hecho y puedo decirles que he disfrutado al Señor, lo he experimentado en la Palabra, he visto, he sido alentado, instruido y corregido; mis conceptos cambiados y mis motivaciones internas en relación con el estudiar la Palabra cambiados también. He notado con gozo que ya no es curiosidad intelectual, sino anhelo del Señor quien es tan dulce y rico; y la revelación bíblica, más que mera narración de hechos, revelación de Cristo.
En la oración encontramos la Biblia, la vida divina, eterna, contenida en las Escrituras y en este libro en particular, y luego tenemos el estudio de la misma. Noten el orden. Para mí ha sido muy revelador. Este estudio-vida es una exposición rigurosamente escritural, pero no es academicista y teológica en principio, aunque también muestra la teología más elevada. El énfasis es el disfrute de la vida divina, Quien es el Señor en nuestro espíritu: disfrutable, divino, eterno, rico y quien es todo para nosotros, nuestra salavación, nuestra luz, nuestro camino, nuestro alimento y sustento… Toda la Verdad tiene que ver con nosotros. Si es algo fuera de nosotros, sencillamente es algo que no es bíblico y según el propósito divino. Hemos de ejercitar nuestro espíritu para contactar con el Señor siempre que nos acerquemos a la Palabra, pues la Palabra recogida y escrita es Espíritu y es vida. Hay quien no se siente muy cómodo con este énfasis, pero desde mi experiencia puedo decir que al ejercitar mi espíritu al acercarme a la Escritura, en cierto sentido ha hecho que la Palabra sea nueva para mí, pues es el Espíritu quien da vida, la letra para nada aprovecha.
Yo he estudiado la Biblia varias veces siguiendo varios métodos, propios y aprendidos y puedo testificar que el Estudio-vida da en el blanco en cuanto a conocer al Señor, quien es la Verdad y quien es vida que da vida. La Verdad no es el compendio de las cosas constatablemente verdaderas, sino una persona maravillosa. Las respuestas necesarias vienen espontáneamente en forma de revelación. Lo comparto y recomiendo, hermanos.
Notas personales del Estudio-Vida de Génesis,

Fortalecidos en el Hombre Interior

Muchas veces nos encontramos en la esfera de nuestra alma rodeados de cosas que son buenas, como las doctrinas biblicas, apropiadas y honorables; nos hayamos meditando en ellas y tratando de llegar a conclusiones sin dudas positivas. No podemos decir que esto es malo, pero hemos de preguntarnos:

¿Estoy en mi espíritu, estoy contactando con mi Señor, estoy en la esfera donde experimentamos al Dios Triuno en Cristo como nuestra salvación, como el Espíritu quee mora en nosotros?

Como respuesta pudiéramos defender nuestra postura y desentendernos de la simple y directa realidad, sin embargo,

si somos transparentes y genuinos frente al Señor, con un corazón abierto a Él; si permanecemos en Su luz y estamos plenamente identificados con Él, habremos de admitir que, aunque en cosas positivas, estamos en realidad, a menudo, alejados de Él.

En Su luz veremos que, en medio de razonamientos doctrinales correctos, con buenas intenciones y aún en disquisiciones perfectamente escriturales, no estamos conectados con la fuente de vida abundante que está en nuestro espíritu.

No se trata de no estar en lo escritural, sino de tomar la Palabra como lo que es, Espíritu y vida (Jn 6:63); ejercitando por supuesto nuestro espíritu al tomarla, y no hacerlo mentalmente como al leer el periódico.
Generalmente somos fuertes en nuestros razonamientos, esquemas propios, conceptos personales, que son de acuerdo con nuestras inclinaciones naturales, trasfondo, cultura, posición y preferencias naturales y personales. Estas cosas son buenas, dignas y a menudo con base bíblica, sin embargo (perdón, pero hay un «sin embargo») en lo que se refiere a nuestro espíritu somos débiles. El pensamiento y la carga del apóstol es que seamos fortalecidos en nuestro espíritu (Ef 3:16)
Nuestro espíritu humano es la llave para experimentar la plenitud de Cristo. ¡Vayamos al Señor en nuestro espíritu! ¡Hemos de servir al Señor en nuestro espíritu! (Fil 3:3).

¡Señor, gracias porque estás en nuestro espíritu! ¡Oh, Señor Jesús, que permanezcamos en ti! ¡Continúa fortaleciéndonos en ti y no en nuestro hombre natural! ¡Señor, Te amamos! ¡Que te vivamos, que vivamos por Ti, que te sigamos en nuestro espíritu! ¡Que te sirvamos en nuestro espíritu! Amén.

Disfrute de «La clave para experimentar a Cristo: Nuestro espíritu humano» y las notas correspondientes a los versículos citados en el Nuevo Testamento versión recobro en español por witness Lee (Living Stream Ministry)