Fortalecidos en el Hombre Interior

Muchas veces nos encontramos en la esfera de nuestra alma rodeados de cosas que son buenas, como las doctrinas biblicas, apropiadas y honorables; nos hayamos meditando en ellas y tratando de llegar a conclusiones sin dudas positivas. No podemos decir que esto es malo, pero hemos de preguntarnos:

¿Estoy en mi espíritu, estoy contactando con mi Señor, estoy en la esfera donde experimentamos al Dios Triuno en Cristo como nuestra salvación, como el Espíritu quee mora en nosotros?

Como respuesta pudiéramos defender nuestra postura y desentendernos de la simple y directa realidad, sin embargo,

si somos transparentes y genuinos frente al Señor, con un corazón abierto a Él; si permanecemos en Su luz y estamos plenamente identificados con Él, habremos de admitir que, aunque en cosas positivas, estamos en realidad, a menudo, alejados de Él.

En Su luz veremos que, en medio de razonamientos doctrinales correctos, con buenas intenciones y aún en disquisiciones perfectamente escriturales, no estamos conectados con la fuente de vida abundante que está en nuestro espíritu.

No se trata de no estar en lo escritural, sino de tomar la Palabra como lo que es, Espíritu y vida (Jn 6:63); ejercitando por supuesto nuestro espíritu al tomarla, y no hacerlo mentalmente como al leer el periódico.
Generalmente somos fuertes en nuestros razonamientos, esquemas propios, conceptos personales, que son de acuerdo con nuestras inclinaciones naturales, trasfondo, cultura, posición y preferencias naturales y personales. Estas cosas son buenas, dignas y a menudo con base bíblica, sin embargo (perdón, pero hay un «sin embargo») en lo que se refiere a nuestro espíritu somos débiles. El pensamiento y la carga del apóstol es que seamos fortalecidos en nuestro espíritu (Ef 3:16)
Nuestro espíritu humano es la llave para experimentar la plenitud de Cristo. ¡Vayamos al Señor en nuestro espíritu! ¡Hemos de servir al Señor en nuestro espíritu! (Fil 3:3).

¡Señor, gracias porque estás en nuestro espíritu! ¡Oh, Señor Jesús, que permanezcamos en ti! ¡Continúa fortaleciéndonos en ti y no en nuestro hombre natural! ¡Señor, Te amamos! ¡Que te vivamos, que vivamos por Ti, que te sigamos en nuestro espíritu! ¡Que te sirvamos en nuestro espíritu! Amén.

Disfrute de «La clave para experimentar a Cristo: Nuestro espíritu humano» y las notas correspondientes a los versículos citados en el Nuevo Testamento versión recobro en español por witness Lee (Living Stream Ministry)